martes, diciembre 20, 2005

Ideal vs realidad

Hay días en los que es inevitable hacer todo del revés

Traza del día:
- Te despiertas pronto, la radio te despierta con una de Bruce Hornsby, te levantas y te aseas tranquilamente mientras te preparas un señor desayuno.
Coges el bus con tiempo, vas a la universidad y atiendes en clase, y te enteras de una parte importante de la materia. Vuelves a casa pronto y comes con la familia. Por la tarde te pones a estudiar y tras no tener nada más que repasar decides salir a pasear y disfrutar de la tarde.

Traza del día R·E·A·L:
- Te despiertas. Tarde. Maldito despertador, no te has dado cuenta de que lleva sonando un buen rato. Te levantas a ritmo de... Quién demonios me ha puesto maquineta.fm??? Pasas del desayuno, no hay tiempo. Te vistes en dos segundos, te peinas como puedes mientras esperas el ascensor... mierda, ya se han vuelto a estropear. Baja corriendo los pisos. En el quinto decides que ya has corrido mucho, que basta con que los bajes como puedas. Coges el autobús sin problemas (normal, a estas horas ya no hay nadie).
Llegas a clase (tarde) prefieres ir a la biblioteca a estudiar para no entrar a mitad. No estudias y vuelves a clase. Te duermes. Y encima te has perdido una clase importante. No puedes volver pronto a casa, necesitas fotocopiarte una montaña de apuntes y a lo que terminas el autobús está a reventar. Llegas a casa y comes, solo. Te vas a relajar y no puedes, alguien tendrá que quitar la mesa, fregar un poco y recoger la cocina mientras el resto de la familia se va a trabajar. Terminas, te vas a tumbar un rato en la cama pero ves el ordenador. Decides que ya es hora de poner ese programa en linux que te interesa. Decides que no merece la pena dar una patada a la torre, te basta con dejar el tema en paz: linux 5 - vic 0.
Para colmo no puedes ni leer el correo, necesitas internet y va de culo... vamos, que no va
Decides estudiar al menos. Te das cuenta de que has quedado y dejas lo de estudiar para otro rato. Vas a salir... y ves que hace un frío de cojones, así que dejas el paseo para otro día mientras te diriges a la otra punta de la ciudad...
Y los apuntes también tendrán que esperar a mañana...

...

agh!

...

Llegas al sitio de reunión, se te congelan los huev... de esperar a estar todos, y por fin llegas a un bar agradable, donde transcurre una tranquila conversación entre amigos, con cachondeo, risas y buen ambiente. Al fin logras relajarte un poco. Al fin un poco de tranquilidad... se agradece.

Y mañana??? Bueno, será otro día, que te despiertas pronto, la radio te despierta con una de Bruce Hornsby...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Un día para recordar...Ya es mala suerte.