Pensaba que dicho lugar no existía. Pero me equivoqué. Y no está nada mal. Un amigo nos propuso a mi y a más gente pasar el finde del puente de diciembre en su casa, situada en medio de la sierra. El finde prometía, así que no me pude negar.
Entre las personas que fuimos había unas chicas de erasmus, de inglaterra y escocia, así que las conversaciones eran una mezcla de español e inglés :) No hubo ningún problema al respecto, nos entendimos perfectamente. O eso pensamos... Tras este finde pienso que están un poco mal de la cabeza... pero me temo que ellas opinan lo mismo de nosotros :)
Llegar allí no es tan sencillo, o dispones de un todoterreno o de mucho tiempo y ganas de andar. Llegas y eres consciente de que más vale no tener problemas, que como te ocurra algo ya puedes gritar todo lo que quieras que ahí te quedas. Y más vale que le caigas bien al guardián de la finca, porque sino puede que le sirvas de aperitivo como le de por salirse de su recinto :)
Pero esas ideas solo duran un segundo, lo justo para levantar la vista y ver la sierra que te rodea. Nubes bajas acariciando las montañas, flotando lentamente entre los molinos de viento. Todo tranquilo, sin ruidos de las poblaciones. Notas que no respiras polución, y puedes oir hasta el mismo Silencio.
Las horas pasaron tranquilamente entre charlas, buena comida y buena compañia. No faltaron risas, juegos ni horas de descanso. Fue un finde bastante majo, alejado de toda la tecnología que uso día tras día. Ni falta que me hizo. Pude relajarme un finde, cosa que agradecí bastante.
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