Hacía años que no veía una nevada semejante, fue solamente un fin de semana nevando casi sin parar, pero de forma intensa. Estuvo chulo, nevando sin parar: ibas al bar, y nevaba, salías del bar, y nevaba, ibas a comprar, y nevaba, ibas otra vez al bar, y seguía nevando, volvías a casa, y... eso, imaginadlo.
Y al día siguiente todo estaba muy chulo, las calles blancas, los tejados, el pinar, los coches... muy bonito. Sales a la calle para verlo, y tras partirte el espinazo tras el primer resbalón, compruebas que le ha dado tiempo para helarse a la primera capa de nieve, normal, a ver quien no lo hace a 6 bajo cero...
Así que nada, sigue nevando y tú te vas al bar... y tras 3 patinazos 4 caidas y 7 moratones logras llegar, claro, que esta vez nadie va a notar si sales borracho, ya que en la calle todos van dando tumbos...
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